Cuando la red municipal llega a su calle, la fosa séptica deja de ser necesaria y, casi siempre, el concello pide conectarse. El proceso tiene un orden claro: solicitar la acometida, conectar la red interior a la nueva tubería, hacer el último vaciado y anular la fosa para que no quede un depósito con residuos bajo el jardín.
Le explicamos cada paso tal y como lo vemos en las obras del área de A Coruña, para que sepa qué le toca a usted, qué hace el concello y qué hacemos nosotros.
¿Estoy obligado a conectarme?
Lo decide la ordenanza municipal de saneamiento. En general, cuando la red pasa a menos de la distancia que fija la ordenanza, la conexión es obligatoria en el plazo que indique el concello. Pregunte en el departamento de urbanismo o a la empresa que gestiona el agua municipal antes de empezar.
Si su fosa vertía al terreno con autorización de Augas de Galicia, al conectarse esa autorización deja de tener sentido: conviene comunicar la baja para cerrar el expediente.
Los pasos, en orden
- Solicitar la acometida al concello o a la empresa gestora y pagar las tasas que correspondan.
- Obra de conexión: zanja desde la vivienda hasta el pozo de la acometida, con su arqueta de registro.
- Desviar los desagües para que dejen de entrar en la fosa.
- Último vaciado y limpieza del depósito.
- Anular la fosa: retirarla o rellenarla con material inerte.
- Guardar el justificante del vaciado y comunicar la baja del vertido, si existía.
¿Le toca conectarse a la red?
Hacemos el último vaciado y dejamos la fosa lista para anular, con presupuesto cerrado por escrito.
Solicitar presupuestoEl último vaciado: por qué no se puede saltar
Rellenar una fosa con lodos dentro es un error frecuente. Esos residuos siguen fermentando, generan gases y con el tiempo provocan hundimientos del terreno y olores. Además, el contenido debe acabar en una planta de tratamiento, no enterrado en la finca.
El vaciado final es igual que cualquier vaciado de fosas sépticas en A Coruña: aspiración completa con camión cuba y justificante del servicio. La diferencia es que se hace una sola vez, ya con los desagües desviados a la red.
Retirar o rellenar la fosa: qué opción elegir
Una vez vacía, hay dos caminos. La elección depende del material del depósito y de lo que quiera hacer con ese espacio:
| Opción | Cuándo conviene | Qué implica |
|---|---|---|
| Retirar el depósito | Fosas prefabricadas de polietileno o poliéster | Excavar, extraer el depósito y rellenar el hueco |
| Rellenar en su sitio | Fosas de obra u hormigón | Limpiar, romper o perforar el fondo y rellenar con arena o grava compactada |
En ambos casos, antes de anular conviene una limpieza de la fosa séptica con hidrolavado, que elimina la costra de las paredes. Así el relleno queda limpio y no deja focos de olor.
¿Se puede reutilizar el depósito?
Algunos propietarios aprovechan la fosa como depósito de agua de lluvia para riego. Es posible si el depósito está en buen estado, se ha vaciado, limpiado y desinfectado, y queda completamente desconectado de los desagües. Consulte antes al concello, porque algunas ordenanzas exigen su anulación.
Cuánto tarda el proceso
El trámite de la acometida es lo que más tiempo lleva y depende de cada concello: desde unas semanas hasta varios meses si coincide con una obra general de la red. La obra de conexión en la finca suele resolverse en uno a tres días.
El último vaciado y la anulación de la fosa se hacen normalmente en una sola jornada. Lo importante es coordinar el orden: primero la conexión a la red y después el vaciado, para que la fosa no vuelva a llenarse.
Errores habituales al anular una fosa
- Rellenar sin vaciar: los lodos enterrados acaban en hundimientos y olores.
- Dejar alguna entrada conectada, como la de la cocina o un baño reformado, que sigue vertiendo a la fosa anulada.
- Unir pluviales y fecales en la nueva acometida cuando la red municipal es separativa.
- No guardar el justificante del vaciado final, que puede pedirse en una inspección o en una venta.
Costes que debe prever
El gasto total suma varias partidas: la tasa de acometida municipal, la obra de conexión (depende sobre todo de los metros de zanja), el último vaciado, la retirada o el relleno de la fosa y la reposición del jardín o del pavimento.
El vaciado final sigue la misma lógica de precio que uno periódico, como explicamos en cuánto cuesta vaciar una fosa séptica: capacidad, acceso del camión y estado de los lodos.
Si planifica cada paso en orden, la conexión a la red se hace en pocos días y la fosa deja de ser un problema para siempre.
