Buena parte del área metropolitana de A Coruña —urbanizaciones en zonas periurbanas y rurales de municipios como Oleiros, Arteixo, Culleredo, Cambre o Sada— no cuenta con conexión a la red municipal de saneamiento. En estos casos, varias viviendas comparten una única fosa séptica comunitaria, de capacidad muy superior a la de una vivienda unifamiliar, gestionada por la propia comunidad de propietarios.
Esta situación exige una coordinación distinta a la de un particular: el administrador de fincas o el presidente de la comunidad es quien solicita el servicio, autoriza el gasto y reparte el coste entre los vecinos en la cuota o en la junta anual. Por eso trabajamos con contratos de mantenimiento anual que fijan de antemano la frecuencia y el precio, y emitimos la factura a nombre de la comunidad, con su NIF, para que el administrador la incorpore directamente a la contabilidad.
Programamos el vaciado de la fosa séptica comunitaria fuera de las horas de mayor tránsito en la urbanización y entregamos justificante y documentación que la comunidad puede archivar y presentar ante cualquier inspección o requerimiento del ayuntamiento. Si la fosa ha llegado a desbordar y ha afectado a alguna zona común, esa documentación también sirve de apoyo frente al seguro de la comunidad.
Las comunidades que nos contratan suelen pedir referencias: encontrará casos de urbanizaciones y bloques con fosa compartida en nuestros trabajos realizados, y los datos de la empresa que el administrador necesita para tramitar la factura en quiénes somos.